A lo largo de la historia, la humanidad, los pueblos y las naciones han asimilado los avances tecnológicos para mejorar sus formas de organización y medios para alcanzar un mayor bienestar, y así disfrutar de condiciones de vida más preciadas. La escritura, la imprenta, la radio y la televisión han sido, en cada momento del desarrollo humano, determinantes de la velocidad, cobertura y equidad de las grandes transformaciones mundiales, ya sea en el avance de la ciencia y el alfabetismo, en la lucha contra el fascismo, en la solidaridad entre los jóvenes y en la guerra contra la guerra; en el derrocamiento de dictaduras y, ahora, con la Internet estamos ante la posibilidad de hacer efectiva y accesible la democracia participativa.
Esta idea hizo que me resultará interesante el artículo que la semana pasada publicó Desde la Red con relación al estilo de comunicación de algunos políticos de Aguascalientes a través de la Internet. Me sorprendió que alguien reparara en ello, como también lo fue que este martes nueve de febrero una radiodifusora local profundizara en este análisis.
Yo ya había experimentado una decepción en la comunicación virtual al tratar de establecer contacto con los aspirantes a la gubernatura por medio de las redes sociales y encontrarme que simple y sencillamente los políticos no responden. Llegando, en algunos casos, a recibir descalificaciones, ofensas o amenazas veladas por medio de sus personeros o simpatizantes. ¡Ni que decir del nivel de argumentación! Porque simplemente no existe. Esa fue mi experiencia.
Pero creo que tal situación no es privativa de los políticos, sino también de ciertos sectores de la sociedad. Dejo a salvo los grupos que por su nivel de ingreso y la calidad de servicios educativos que reciben (si es que el Estado les ha brindado este servicio), se ven sin posibilidades de acceso al mundo de la información en la red de redes.
En el caso de quienes navegamos por la Internet y contamos con la formación necesaria para buscar y seleccionar información útil, confiable o relevante, es penoso ver como abdicamos a nuestro derecho a informarnos, a la obligación de informar y, lo más deprimente, observar cómo es que no ejercemos o practicamos nuestra libertad de expresión. Un ejemplo al respecto se aprecia al consultar los comentarios que dejan los lectores de los diarios en las secciones destinadas a recibir opiniones.
En estas secciones se identifica claramente el nivel del debate, de la argumentación, el razonamiento, vocabulario e intención que muestran los lectores, así como tan proclives se encuentran a la tolerancia, la inclusión o al dialogo respetuoso.
Como ya lo he mencionado en otras entregas, somos nosotros los ciudadanos quienes hemos permitido que nuestras autoridades lleguen al nivel de eficiencia, transparencia y responsabilidad que ostentan; somos nosotros los ciudadanos lo que hemos permitido y fomentado con nuestra apatía y ausencia de participación las deficiencias en el gobierno; y somos nosotros los ciudadanos los que hemos propiciado que los partidos políticos hayan alcanzado el nivel de compromiso con la ciudadanía y el grado de abstencionismo registrado en las elecciones.
Si bien en Aguascalientes los niveles de alfabetismo, el número de personas con educación superior y con acceso a Internet en casa, trabajo o escuela son altos, aún falta por fortalecer su aprovechamiento y elevar la calidad de los contenidos que intercambian por este medio.
Así es que no nos sorprenda ver políticos con campañas del siglo pasado, tenemos una sociedad que aún no se apropia de los medios a su alcance para sostener una comunicación moderna con sus gobernantes. El costo de tal atraso puede ser muy alto, pero, mantenerse a la zaga nos costará algo más que dinero.
De la zaga a la saga
En cuanto al grupo selecto de lectores que me ha escrito preguntando por la saga de artículos relacionados con la propuesta de llevar ciudadanos independientes al Congreso del Estado y a los cabildos, les comento que no he abandonado el proyecto, únicamente lo he llevado a otro espacio. Por cierto, a un espacio virtual, pues hoy en día es más práctico, rápido, económico y efectivo difundir ideas por medios digitales, que por los tradicionales medios de comunicación impresos, radiofónicos y televisivos. Espero que pronto localicen "El Dorado Democrático" en Aguascalientes Ágora y Antro.
Hola querido Toribio, acabo de leer tu artículo y me pareció muy concreto pero de profundo análisis fiel a tu costumbre.
ResponderEliminarCreo al igual que tú, que el internet va a fomentar una revolución cómo en algún momento lo hizo la máquina de vapor, el teléfono, la televisión o la computadora. En este caso será una revolución de la información real, no maquillada por los medios masivos. ¿Qué tanto nivel de conciencia tenemos para aprovecharla? no lo sé, pero no siento que sea el suficiente. Considero que será un proceso lento sobre todo porque países hermanos latinoamericanos que se encontraban más rezagados que nosotros en la última década ya se nos están adelantando considerablemente.
Un abrazo muy fuerte desde Toluca.
Atte. Gerardo
Gracias Gerardo. Efectivamente, más de un caso de éxito en la dirección que tú señalas lo tenemos en países como Colombia, y muchos más en países que en condiciones semejantes o mejores que las nuestras han logrado grandes avances apoyándose en las TIC, como es el caso de Chile o Brasil.
ResponderEliminarSaludos.
Toribio.